viernes, 20 de julio de 2012

One Shot 5: What makes you beautiful

Hola!!!
Pues chicas, aquí tengo el One Shot 5!! Que por cierto es de Niall ^^ wooo
Ya he vuelto de Inglaterra por cierto y siento haber tardado tanto en subir capítulos! Pero es que allí he estado bastante ocupada, pero ha sido increíble! Desgraciadamente no ne encontré a ninguno de los chicos ni a Izzie, el gato de Harry… Peeeero fui a Nando’s por primera vez! Y me encanto! :D
En cuanto a todos vuestros maravillosos comentarios estaré contestándolos estos días, gracias una vez mas por todos! Os dedico este gif, va por vosotras!^^
También os alegrara saber que ya me queda poco para el capitulo 33!!
Pido perdón a todas aquellas chicas que me han pedido One SHots, pero os prometo que cuando tenga menos cúmulo de cosas volveré a aceptar peticiones. Por favor entendedlo!
Ah, por cierto! Hace tiempo unas chicas me sugirieron hacer un test para directioners, para saber quienes son verdaderas directioners! Pronto me pondre con ello y habrá preguntas basicas y otras que no lo serán tanto así que estad atentas si quereis hacerlo J
Bueno ya me callo y os dejo leer el One Shot jajaja es para una amiga super especial y a la que adoro, pero que la voy a decir que no sepa J
Disfrutadlo y aquí os dejo este MORTAL gif de Niall jajaja!
One Shot 5: What makes you beautiful
-Odio cuando muere Mufasa…-comenté mirando la pantalla de la televisión mientras me metía en la boca una enorme cucharada de helado de dulce de leche.
-Si, yo también. ¿Por qué tienen que ser así los guionistas?- comentó Niall, mientras se metía un puñado de palomitas en la boca y después cogía una cucharada de helado.
Niall y yo habíamos sido mejores amigos desde siempre. Nos habíamos apoyado, habíamos pasado muy buenos momentos y también malos, pero siempre juntos. Su capacidad de hacerme reír, sus ojos, su sonrisa, su paciencia, su adorable risa, lo bien que cuidaba de mi. Era simplemente perfecto. Imagino que por eso estaba total e irrevocablemente enamorada de el. Siempre había sido así, pero nunca se lo diría. Era imposible que el sintiese lo mismo, y en el remoto caso de que así fuera, ¿estaríamos dispuestos a renunciar a nuestra amistad? Quizás yo era demasiado insegura… Reaccioné de mi trance cuando noté como una palomita colisionaba contra mi carrillo.
Miré a Niall, que reía discretamente.
-¡Niall!- me quejé, tirándole palomitas a el. Y así comenzamos una guerra que acabó con todas ellas por el suelo.
-Mira lo que has hecho… todas las palomitas desperdiciadas…-dijo Niall conteniendo una sonrisa.
-¡Pero si has empezado tu!- chillé riendo. Acto seguido, mi mejor amigo comenzó a hacerme cosquillas.
Estos momentos inolvidables hacían que todo valiese la pena.



Al día siguiente caminaba por los pasillos de instituto. Mientras guardaba mis libros en la taquilla y me preparaba para marcharme a casa aquella tarde de viernes, Alex, un chico de mi clase se me acercó.
-Hola Sofía.- dijo con una sonrisa.
-Hola.-contesté sonriendo. A parte de Niall y mis amigas cercanas Alex era la única persona soportable de mi instituto.
-Estaba pensando que tu y yo podríamos ir un día de estos a…
-Hola, Alex, ¿Qué tal?- interrumpió Niall repentinamente.
-Eh… bien- sonrió incómodo- Esto… ya hablaremos Sofía.- dijo despidiéndose con la mano.
-¿Por qué has hecho eso?- me giré para contemplar a mi mejor amigo mientras lo golpeaba en el estómago. Niall rió.
-¿Alex te gusta?- preguntó incrédulo.
-¿Qué? ¡No! Solo pienso que es majo…-dije mirando al suelo. Niall estalló en carcajadas.
-Nah, olvídale, no te merece…-comentó con una sonrisa mientras me pasaba un brazo sobre los hombros y caminábamos juntos a la salida.
-Dudo mucho que estuviese interesado en mi…-comenté.
-¿Por qué no iba a estarlo? Cualquier chico con dos dedos de frente lo estaría.- dijo “Entonces tu no tienes dos dedos de frente…” pensé.- Eres demasiado insegura Sof… No deberías serlo.- se calló durante unos segundos y miró al horizonte como si estuviese pensando en algo.- Hablando de esto, ¿Podemos ir a mi casa? He compuesto algo y quiero que lo escuches.- dijo mirándome con aquellos preciosos ojos azules. Niall componía con frecuencia y siempre me lo enseñaba, al igual que yo le enseñaba a el todo aquello que dibujaba. Adoraba verle cantar, aunque no se por que, se negaba a hacerlo en público.
Llegamos a su casa directamente desde el instituto. Saludamos a su madre, que siempre había sido encantadora conmigo y después ella se despidió, diciendo que tenía que ir a comprar.
Niall y yo subimos a su cuarto y estuvimos haciendo el tonto mientras nos contábamos nuestros respectivos días.
-Bueno, ahora quiero escuchar esa canción.-dije cogiendo aire y recuperándome de las risas mientras me sentaba en el borde de su cama. Niall se puso serio de repente y cogió su guitarra, colocando una silla frente a mí y sentándose en ella. Carraspeó.
-La he titulado What Makes You Beautiful.- dijo tendiéndome un papel donde la letra estaba escrita en sucio. Cogió aire y comenzó a tocar los primeros acordes de la canción. – You’re insecure, don’t know what for- empezó a cantar. Su preciosa voz inundó la habitación en la que estábamos y yo lo escuchaba cantar mientras leía las palabras que había escrito.-Baby you light up my world like nobody else, the way that you flip your hair gets me overwhelmed, but when you smile at the ground it ain’t hard to tell…- comencé a darme cuenta de que aquella canción era una canción de amor. Niall había escrito una canción de amor por primera vez. Sentí una punzada en el pecho, ¿Quién sería la chica?- So, c’-c’mon, you’ve got it wrong, to prove I’m right I’ve put it in a so-o-ong…- Deje de leer aquel papel y mire a Niall a los ojos. El me miraba a mí. Sus ojos posados en mí mientras cantaba. Su precioso rostro transmitiendo las emociones que aquella canción contenía. Era la primera vez que sentí una conexión tan fuerte con aquello que cantaba, la primera vez que me transmitía tanto. La canción pasaba y llegaba a su fin, terminando con aquellas preciosas palabras.- you don’t know, oh, oh, you don’t know your beautiful, oh, oh, you don’t know your beautiful, oh, oh, that’s what makes you beautiful. – me miró expectante, pero su rostro permanecía serio, concentrado.
-Niall, es preciosa, es… es…
-Es para ti.- completó. El corazón me dio un vuelco. No aparte mis ojos de los suyos en ningún momento. No sabía que decir. Aquellas tres palabras lo habían cambiado todo. Como un imán y casi sin darnos cuenta, nos fuimos acercando poco a poco hasta que nuestros labios se conectaron, se encontraron donde parecía que debían haber estado desde hace mucho tiempo.


El fin de semana había pasado y desde que habíamos compartido aquel maravilloso, que digo, más que maravilloso beso, no le había vuelto a ver. Me había llamado y había pasado por mi casa, pero no quería verle. ¿Cuál era el motivo que me provocaba huir de lo que siempre había deseado más que nada en el mundo? Estaba ATERRADA. Siempre me había asustado enamorarme. A parte de Niall, había tenido en mente algún chico aunque en mucha menor medida y siempre había sentido ese miedo pero con Niall era distinto. Supongo que me deje acercar tanto a el por que para mi era un imposible y al ser imposible y estar mentalizada de ello, no me haría daño, pero ahora que todo aquello que quería estaba al alcance de mi mano, estaba asustada. ¿Qué pasaría cuando lo nuestro se terminase? Nuestra amistad se destruiría y el simple hecho de pensar en que Niall no estuviese en mi vida me provocaba un dolor indescriptible.
Era lunes por la tarde y había estado evitando a Niall durante todo el día.
-Me estas evitando…- dijo una voz que reconocí de inmediato a mis espaldas.
-¿Yo? Que va…- contesté con el tono mas convincente que pude mientras sin mirar atrás seguía caminando.
-Si, me has estado evitando. Te conozco Sofía Pacho. ¿Por qué?- Preguntó situándose a mi lado. Yo continué avanzando, no tenía ninguna intención de discutir esto con el.
-Niall, no te he estado evitando.- dije irritada.
-Sofía, en serio…-dijo agarrándome de la mano.
-Suéltame.- dije con sequedad.
-¿Qué te pasa?- gruñó irritado.
-¿Qué que me pasa? ¿En serio? ¡Niall eres mi mejor amigo! ¡No estoy dispuesta a perderte como amigo ni a que desaparezcas de mi vida! ¡No dejaré que me hagas daño!-grité. Al terminar aquel discurso me sentí enormemente avergonzada y sin pensarlo dos veces corrí hacia la salida mientras Niall chillaba mi nombre.
Al llegar a mi casa suspiré y  me miré al espejo. ¿Cómo iba a estar Niall interesado en mí? Bajo mi punto de vista yo no era nada especial. Era una chica despistada, impredecible, sentimental, vegetariana, algo que Niall no lograba entender, y con ideas y esperanzas sin sentido, como aquella de no llevar nunca chaqueta, con la ilusión de que ese chico especial pudiese cedérmela. ¿Cómo iba a fijarse en mi? Me tiré en mi cama y lloré desconsoladamente.

Había pasado ya una semana sin hablar con Niall. Mientras contemplaba el anochecer desde la ventana de mi cuarto, el timbre sonó. Estaba sola en casa por lo que bajé las escaleras y abrí la puerta. Era el. Llevaba chaqueta, algo raro en el, a pesar de que hubiese algo de brisa pero estaba le sentaba francamente bien. Antes de que pudiera decir nada me cogió de la mano y me sacó de la casa.
-¡Niall que haces!- susurré.
-Me has estado evitando. Te conozco Sofía Pacho, y se perfectamente por que lo has hecho.
-¿A si?- pregunté irónica.
-Si, y te voy a demostrar por que deberías darme una oportunidad.-se calló y me miró-  ¿Has cenado?
-¿Qué?- pregunté desconcertada.- No… no he cenado.
Sonrió para si y continuó dándome la mano, algo que por cierto me encantaba.
-He preparado algo.-dijo sonriendo.
-Niall…-comencé.
-Dame quince minutos, Sof, solo quince.- dijo con mirada suplicante. Resoplé en señal de aprovación y con aquella preciosa risa y aun agarrando mi mano entre la suya, corrió hacia un parque cercano a mi casa.
-Vale, has dicho que no has cenado ¿No? Pues vamos a cenar.- Sonrió y yo contemplé el camino del parque. Mis ojos se abrieron en sorpresa y emoción. En un lado del camino que recorríamos había pequeñas lucecitas que iluminaban la noche, en el otro cuatro cajas de distintos tamaños a cierta distancia las unas de la otras. Miré todo con una enorme sonrisa dibujada en los labios.- He pedido tu hamburguesa favorita y he pedido que le saquen el bacón y la carne, por que eres vegetariana y odias el pensamiento de hacer daño a un ser vivo.- dijo sonriendo mientras me tendió la primera caja.  Reí ligeramente mientras seguíamos caminando y Niall y yo charlábamos. Debo admitir que bajé la guardia, pero su compañía era demasiado tentadora y tenía curiosidad por saber que mas había planeado.
-Vale, ¿has terminado?- me preguntó. Asentí y me llevó de la mano a la siguiente parada, donde había una enorme caja. Al abrirla había pequeños contenedores de basura de distintos colores – Todos  los envases que hemos usado los tiraremos aquí, porque se que no soportas tirar cosas sin reciclarlas.- Solté una carcajada.
-Niall, ¿Cómo se te ha ocurrido todo esto?- dije con una sonrisa.
-Espera, aun queda lo mejor…- contestó intentando parecer enigmático. Reí.
Caminamos hasta la siguiente caja. Niall me entregó una tarrina con dos bolas de helado dentro y una pequeña cucharilla.
-De dulce de leche, por que se que es tu favorito…- me susurró besándome después en la mejilla, haciendo que me temblasen las rodillas. Compartimos el helado, ya que siempre lo habíamos hecho así. Reíamos y nos manchábamos el uno al otro.
Cuando terminamos fuimos a la siguiente parada en el camino, que también tenía su caja, la ultima. Niall me la entregó y con sumo cuidado la abrí. Al ver su contenido una sonrisa apareció en mi rostro. Un maravilloso estuche con pinturas de todos los tipos, pero también había lapiceros de colores, gomas, pinceles…
-El estuche tiene todos los colores y tipos de lápices y pinceles y cosas de esas que no se distinguir muy bien, para que puedas seguir haciendo esos dibujos increíbles...- dijo algo sonrojado.
-Niall… es precioso… Gracias.- susurré abrazándole. Niall me devolvió el abrazo y yo aspiré su aroma. ¿Por qué tenía que ser tan perfecto?
- Y bueno… esto es básicamente lo que he preparado. Se que no es mucho pero con ello te quiero demostrar que te conozco Sofía. Lo se todo sobre ti. Se que nunca llevas chaqueta, por que esperas que en algún momento ese chico especial te la pueda prestar…
-Bueno, es solo un motivo cualquiera, igual que tu nunca llevas chaqueta por que nunca tienes frío.-interrumpí algo avergonzada.
-Pero tú si lo tienes…-y de repente se quitó aquella chaqueta para ponérmela a mi. Mariposas anidaron en mi estómago y tuve la repentina necesidad de abrazarlo y besarlo pero me contuve. Las palabras no me salían. Nunca le había contado mi fantasía de la chaqueta, ¿Cómo lo habría sabido?- Se que eres insegura, gruñona y a veces se me hace imposible entenderte, pero también eres preciosa, divertida, una amiga increíble, inteligente, talentosa y la chica de la que estoy enamorado… Déjame demostrarte que no te voy a hacer daño, y que te quiero.- lo miré asombrada durante todo aquel discurso. Cuando terminó una sonrisa irrumpió en mi rostro y me lancé a sus labios que tanto había anhelado desde aquel primer beso y desde siempre.- Espera… espera- dijo apartandose con un brillo en los ojos- ¿Eso es un si?
-Si- reí- creo que si.- Niall soltó una carcajada y me levantó por los aires entre sus brazos. Yo chillaba y reía. Después me bajó y volvió a besarme. Aquellos besos…
En aquel momento me sentí segura. Sentí que Niall no me haría daño, que lo nuestro sería para siempre. El chico rubio se separó de mis labios para acercarse a mi oído y susurrar:
-You’re insecure, don’t know what for…